Mensajes / 2026
Una iglesia saludable: es intencionada
Cuando miramos nuestra relación con Dios y con la iglesia, entendemos que nada crece por accidente. Desde amar a nuestro hermano haste ser discipulados y servir requiere decisiones diarias. Cada día debemos rendir nuestra voluntad a Cristo, dejarnos formar, amar a gente muy distinta a nosotros y pasar de ser espectadores a involucrarnos de verdad en la misión. En ese camino descubrimos que la fe no termina en nosotros.


