Mensajes / 2025
Un futuro impensado
Aunque Saúl fue desechado por Dios años más tarde, sus primeros años como rey estuvieron marcados por la gracia y el propósito divino. Se le describe como un hombre lleno de la unción del Espíritu Santo, que profetizó al pueblo en nombre de Dios. Aunque su comienzo fue alentador, su trágico desenlace nos enseña una lección importante: al igual que Saúl, tenemos la oportunidad de ser llamados, transformados y ungidos por Dios para un propósito especial, enfrentando desafíos y decisiones. La clave está en no depender de emociones momentáneas, sino en vivir con una convicción fuerte y constante, día tras día.


