Mensajes / 2025
¡Te tengo!
La presencia constante de Dios en la vida del creyente es una realidad viva y permanente. Por ello, somos fuertes y valientes en medio de las luchas y procesos que Dios permite para nuestro crecimiento espiritual. Dios no nos abandona; nos sostiene y obra en nosotros para nuestro bien, incluso cuando enfrentamos dificultades o sentimos cansancio.


