Nuestra Misión

Somos una Congregación Evangelistica y Misionera que busca transmitir carga y pasión por las almas, que entrega espacios de formación cristiana a fin de capacitar a nuestros miembros para el ejercicio del llamado del Señor.

Nuestra Visión

Ser una congregación que levante a hombres y mujeres dispuestos al servicio en la obra del Señor a fin de propagar el evangelio en Chile y hasta lo último de la tierra.

Nuestra Historia

El Ministerio Evangelistico Tiempo de Dios nace en el año 1989, de una palabra recibida por el Pastor Eduardo Herrera Morales en la que el Señor decía que él le había dado una Iglesia en el Centro de Santiago.

En sus inicios Tiempo de Dios no tenía lugar físico, el Pastor junto a su esposa Dominga Bernuy y otros hermanos, predicaban la palabra en el Paseo Ahumada a la altura del 40, después de cuatro meses y alrededor de doscientas personas alcanzadas para Cristo se arrendó el primer lugar que se ubicó en Serrano 248. En paralelo el Pastor comienza a predicar en un programa de radio llamado “Tiempo de Dios” el cual se desarrolla hasta el día de hoy.

Pasado un tiempo y debido al crecimiento exponencial de la congregación se comenzó a arrendar por Fe dado que no se contaba con los recursos económicos para costearlo, un local en San Diego 351, lugar que hasta ese momento había sido utilizado como pista de baile. Es así como Tiempo de Dios abre sus puertas en San Diego 351, un lugar poco acogedor que con las ofrendas de muchos hermanos a lo largo de los años se logró transformar en lo que hoy es un hermoso Templo, con capacidad para 1.000 personas, con tres pisos, comedor, salas de clases, oficinas y que además se logró ser propietarios solo por el actuar sobrenatural de Dios quien proveyó los medios para que fuese adquirido.

Podemos decir que el Señor ha sido fiel a sus promesas y que la visión entregada al Pastor Eduardo Herrera Morales permanece hasta el día de hoy, somos una iglesia que ha formado a muchos hombres y mujeres y que ha enviado obreros a lo largo de todo Chile y a países como Colombia, Croacia, India entre otros.

Hoy, Tiempo de Dios es un Ministerio fructífero que trabaja de forma transversal, abarcando a niños, adolescentes, jóvenes y adultos en sus diversos Ministerios y actividades y que tiene la formación cristiana como pilar fundamental del desarrollo de la vida de iglesia.

Que la obra del Señor continúe desarrollándose más allá de los hombres.